….a propósito de mi nuevo cuchillo

Me acabo de comprar un nuevo cuchillo para cortar verduras. Es japonés, de hoja ancha y con hendiduras para que no se peguen las láminas de verduras. Cortes suaves, parejos, con muy poca fuerza. Los que me conocen bien saben que me gusta cocinar y lo practico bastante.

A propósito de esto me he puesto a pensar en qué diferencia hace para el uso y aprovechamiento de nuevas herramientas el nivel de práctica y conocimiento alcanzado. En manos de un inexperto, hasta la más exquisita pieza de ingeniería del acero alemán, no es mucho más que un set de cuchillos comprado en las ofertas del supermercado o la estación de servicio.

A veces uno tiene la tentación de comprar y jugar con herramientas que exceden con mucho el nivel de práctica o capacidad de uso necesario. En el mejor de los casos, gasto unos pesos de más, en el peor, terminamos con un dedo menos.

Sobre todo, sucede en mi especialidad, donde tantas y tan buenas herramientas nos son puestas a disposición cada minuto.

Es como una ferretería llena de hermosos y relucientes cuchillos para todos los propósitos imaginables.

ERP’s que prometen eliminar la necesidad de proyectos de TI, lenguajes de programación para eliminar la programación, plataformas de integración, chiches varios para sitios web, desarrollo de sitios web completos solo con point & click y tantos otros. ¡Qué linda ferretería!

En la superabundancia de herramientas, elegir la apropiada a lo que uno puede manejar es importante; pero la práctica constante de nuevas habilidades, extendiendo lo que podemos hacer, ampliando las recetas, modificando los ingredientes, descubriendo la idea detrás de los objetos, eso es lo que realmente nos permitirá ser maestros.

Creemos que una nueva componente o sistema nos permitirá evitar entender la naturaleza de lo que hacemos o saltarnos el aprendizaje y los errores. La cantidad de herramientas botadas en los discos de los computadores, de ERP’s gigantes usados como libro contable, de proyectos pilotos navegando en solitario debieran enseñarnos, pero no parece que sea así. Mañana todos nos encontraremos en el lanzamiento del siguiente.

Es cierto para cortar cebollas y para los sistemas computacionales.